ABBA: “La libertad de expresión en la música tiene que ser total y absoluta”

 Benny y Björn han hablado con EL ESPAÑOL en la premiere mundial de la secuela del musical que crearon para las tablas y que reventó la taquilla hace diez años.
 
Hace ya 44 años que el Festival de Eurovisión encumbró a cuatro jóvenes suecos a la fama. Benny, Björn, Anni-Frid y Agnetha deslumbraron con aquel Waterloo que no imaginaban que les llevaría a la fama mundial. El grupo que mezclaba las iniciales de sus nombres, ABBA, se convirtió en un fenómeno de masas que trasladó su Suecia natal para reventarlas radios y las pistas de todo el mundo.
Todo el mundo caía rendido a canciones como Mamma mia, Thank you for the music o Chiquitita; y también se interesaban por la vida privada de estos cuatro músicos que terminaron casándose entre ellos. La fama, la popularidad y el ritmo frenético hicieron que en diez años dijeran ‘basta’. El cansancio hizo mella en la banda que más discos vendió en la década de los setenta, que además vio como esos dos matrimonios fracasaban haciendo mella en el grupo.
La herencia de ABBA, a pesar de todo, se mantuvo viva. Las canciones pasaron de generación en generación, y en 1999 se estrenó el musical con sus canciones que les volvieron a colocar en la picota. Mamma mia arrasó, y desde entonces ha sumado más de 60 millones de espectadores y una recaudación que supera los 2.000 millones de dólares. El cine no dejó escapar la oportunidad y hace diez años estrenó su versión del éxito de las tablas con Meryl Streep como protagonista y Benny Björn como impulsores del proyecto. Su premiere fue la última vez que se vio a los cuatro integrantes juntos. Los más de 400 millones recaudados en todo el mundo dieron pie a una secuela -Mamma mía, una y otra vez se estrena este viernes- en la que los dos cantantes retoman su labor de productores y embajadores del filme en la premiere mundial en Londres en la que han hablado con EL ESPAÑOL sobre el filme, sus canciones y los nuevos temas compuestos para la gira virtual que harán esta navidad.

Desde un set que simula un hotel en Grecia (como en la película), ambos se muestran afables en una jornada que les hará hablar con periodistas de todo el mundo y con la que recordarán anécdotas de su carrera, como la única vez que vinieron a España “en un show de televisión en 1975 o así, la idea que tuvimos fue meter un piano debajo de una tienda de campaña, no me acuerdo la canción pero no fue nada bien”, comentan riéndose.

Sus canciones tienen más de 40 años, pero escuchándolas en la película funcionan igual de bien, y han conseguido pasar de generación en generación, ¿por qué creéis que esto ocurre?
Björn Ulvaeus: Pues no, no lo pienso, sí que lo hablamos porque nos lo preguntan mucho, pero la respuesta es que no sabemos la respuesta.
Benny Andersson: Pensando en ello, intentándolo adivinar… creo que una de las claves es que la calidad de las canciones es lo suficientemente buena para aguantar el paso del tiempo. Eso es lo que pienso cuando escucho alguna de nuestras canciones en la radio. Cuando suena por ejemplo Knowing me, Knowing you; o Dancing Queen todavía suenan bien, no parece que tengan 40 años, y la música es buena, las letras también y las chicas cantan muy bien.
Todo el mundo estaba interesado en relaciones de chico conoce a chica, y estábamos hartos de eso, con nuestras canciones queríamos explorar otras relaciones, no sólo la de chica-chico
Las letras de ABBA siempre se han identificado como canciones de amor, pero escuchándolas ahora, especialmente alguna como Dancing Queen, creo que también hablaban de feminismo, de revolución sexual, de libertad...
B.U: En los principios, cuando componíamos, todo el mundo estaba interesado y siempre hablaban de relaciones de chico conoce a chica, y estábamos hartos de eso, queríamos explorar otras relaciones, entre otra gente, con otras personas, no sólo entre un chico y una chica, por eso encuentras otras cosas diferentes en las letras.
B.A: Al componer una canción hay dos procesos diferentes, la música viene primero para nosotros, y la letra después. A veces la música nos dice de lo que tenemos que hablar… He escrito una o dos canciones en mi vida y no eran buenas.
B.U: Es algo maravilloso tener esa música y sólo tener que abrirte a ella y que sea lo que tenga que ser. Muy a menudo las imágenes o las palabras salen solas de tu cabeza, es un milagro, es fantástico.
B.A: Y ahora están esas canciones, me acuerdo de los arreglos, pero hay otros cantantes. Ver a Meryl, a Cher, a Amanda o a Lilly cantando nuestras canciones es emocionante.
Las nuevas canciones suenan a nosotros, suenan a ABBA, porque en cuanto las chicas abren la boca reconoces ese sonido inmediatamente
En España han condenado a la cárcel a un rapero por el contenido de sus letras, me gustaría saber su opinión sobre si la música debería ser provocativa o tener algún límite.
B.A y B.U: Libertad de expresión siempre, total y absoluta, en todos los sitios, no sólo en las letras de las canciones, en todo.
Ustedes ganaron el Festival de Eurovisión hace más de 40 años, ¿cómo ha cambiado la industria en este tiempo?
B.A: Lo sabes tan bien como nosotros, ha cambiado tanto, todo es demasiado rápido...
B.U: Una cosa que ha cambiado es el equipo. El equipo de grabación que usábamos nosotros era increíblemente caro, y ahora dos personas con un ordenador pueden hacer lo que quieran, y por poco precio.
B.A: Eso ha cambiado para bien, porque ahora cualquiera puede grabar canciones,y aunque la calidad no sea tan buena es una oportunidad genial, esta disponible para todos.
Obviamente les tengo que preguntar por esas nuevas canciones que han compuesto.
B.A: No te puedo decir mucho, tienes que oírlas, son muy diferentes. Pero suenan a nosotros, suenan a ABBA, porque en cuanto las chicas abren la boca reconoces ese sonido inmediatamente, si te gusta ABBA, claro.
B.U: Una es una canción pop, diría yo, y parece que se escribió en los 70, o en los 80, o ahora… Y la otra es eterna, no tiene un tiempo concreto.
FUENTE: ElEspanol
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